En pocas palabras: Una madre de Hawái demandó a OpenAI el 13 de octubre de 2026 en un tribunal federal de California (caso 3:26-cv-11781) por usar datos de menores para entrenar ChatGPT sin consentimiento parental. Pide acciones de la empresa o su equivalente en efectivo. Son alegaciones: no hay sentencia.
La demanda contra OpenAI se presentó el 13 de octubre de 2026 en un tribunal federal de California. Una madre de Hawái acusa a la empresa de usar, sin consentimiento parental válido, datos de chicos que usaron ChatGPT para entrenar sus modelos. Son alegaciones, no hay sentencia.
Jane Doe v. OpenAI Foundation es una acción colectiva propuesta ante el Tribunal Federal del Distrito Norte de California (caso 3:26-cv-11781). Alega que OpenAI no obtiene consentimiento parental real de los menores de 18 años que usan ChatGPT, que usó sus conversaciones para entrenar modelos y armar perfiles, y reclama para esos chicos acciones de la empresa o su equivalente en efectivo.
En este artículo:
- En 30 segundos
- ¿Quién presentó la demanda y en qué tribunal?
- ¿De qué acusan a OpenAI en la demanda por datos de niños?
- ¿Qué dice la demanda que pasó en los chats con la menor de 12 años?
- ¿Qué edad hay que tener para usar ChatGPT y qué dicen los términos de OpenAI?
- ¿Qué reclama la demanda contra OpenAI y cómo se calcula en tokens?
- ¿Qué respondió OpenAI y qué se sabe de ChatGPT for Teens?
- ¿Qué está confirmado y qué falta probar?
- ¿Qué pueden hacer madres y padres hoy con ChatGPT?
- Errores comunes al leer esta noticia
- Preguntas Frecuentes
- Conclusión
- Fuentes
En 30 segundos
- Caso: Doe v. OpenAI Foundation, N.D. Cal., No. 3:26-cv-11781, presentado el 13 de octubre de 2026 por una madre en nombre de sus hijos de 12 y 16 años.
- Acusación: según la demanda, OpenAI no verifica el permiso de padres, entrena con datos de menores y construye perfiles de ellos.
- Pedido: acciones de OpenAI o su valor en efectivo, en proporción a los tokens que aportó cada chico, más la certificación de una clase nacional.
- Respuesta: OpenAI dijo que “discrepa fuertemente” con la demanda y la calificó de desacertada.
- Estado: al 13 de octubre no había juez asignado ni clase certificada, y no hay nada para reclamar todavía.
¿Quién presentó la demanda y en qué tribunal?
Una madre que litiga bajo el seudónimo Jane Doe presentó la demanda el martes 13 de octubre de 2026 en nombre de su hija de 12 años y su hijo de 16, según CNET. Bloomberg Law ubica el caso en el tribunal federal de San Francisco, bajo el número 3:26-cv-11781.
Los demandados son cuatro entidades: OpenAI Foundation, OpenAI OpCo, LLC, OpenAI Holdings, LLC y OpenAI Group PBC, de acuerdo con el resumen de Open Class Actions. Ese resumen agrega que el estudio Yetter Coleman presentó el caso junto con Umberg/Zipser, Sheeren Law y EdTech Law Center.
Piden certificar una clase nacional. Incluiría a quienes, en EE. UU., aceptaron los términos de ChatGPT siendo menores de 18 y aportaron datos desde noviembre de 2022 hasta la presentación de la demanda el 13 de octubre de 2026, incluso si tipearon una edad mayor al registrarse.
Una aclaración sobre las fuentes: el PDF de la demanda está publicado en el sitio de Yetter Coleman, pero la copia que pudimos procesar salió ilegible. Lo que cuento del texto viene de la cobertura de CNET, Bloomberg Law y Open Class Actions.
¿De qué acusan a OpenAI en la demanda por datos de niños?

Los demandantes sostienen que OpenAI dice exigir permiso de los padres a menores de 18, pero nunca lo obtiene; que por eso los términos de uso son nulos para menores; y que igual usó los datos de esos chicos para entrenar modelos y armar perfiles. Nada de esto está probado.
- Consentimiento parental inexistente. Según Open Class Actions, la demanda alega que OpenAI nunca contacta a un padre al registrarse y que el único “consentimiento” es el clic del propio chico en términos que dicen que hace falta permiso.
- Términos de uso nulos para menores. La teoría se apoya en el Código Civil de California (§ 1568.5) y el Código de Familia (§ 6701). Plantea que un contrato prohibido por el § 6701 nunca llegó a formarse, lo que arrastraría también la cláusula de arbitraje.
- Entrenamiento y perfiles. Alega que OpenAI usó lo que escribieron y subieron los chicos para entrenar sus modelos y, con la función de memoria, construir perfiles individuales.
- Diseño para que sigan hablando. Cita un chatbot que habla en primera persona, imita el estilo de escritura, halaga y cierra con preguntas.
Ojo con un detalle: según Open Class Actions, el caso no se apoya en una ley de privacidad ni de consumo, sino en reglas de contratos de menores. Es una apuesta jurídica poco habitual, y las fuentes no mencionan antecedentes que la respalden (habría que ver qué dice el juez que le toque).
¿Qué dice la demanda que pasó en los chats con la menor de 12 años?
Según la demanda, la nena de 12 años (identificada como MC1) empezó pidiendo ideas para la cena y ayuda con la tarea, y con el tiempo pasó a hablar de salud, aspecto físico y emociones. ChatGPT siguió la conversación aunque ella dijo dos veces que tenía 12, de acuerdo con CNET.
En uno de los intercambios ella pregunta por qué todo la hace enojar ahora, sobre todo cuando su mamá le pide cosas. Tras darle posibles motivos, el bot responde (traducimos): “Gracias por contármelo. Tener 12 años agrega un contexto importante”. Tema relacionado: la estrategia de monetización de OpenAI frente a Anthropic.
Después vinieron las selfies. La demanda dice que ella consultaba por sus mejillas, sus granitos y si era “fea”, y que le pidió al bot que “puntuara” su aspecto. La respuesta citada empieza con “YESS I can do a fun rating-style breakdown!” y le pide una foto.
Los demandantes también alegan que ChatGPT fue copiando su forma de escribir, y usan el verbo “grooms” para describir cómo OpenAI lleva a los chicos a compartir datos personales (es el término que en inglés se asocia a la manipulación de menores, y es una caracterización de los demandantes, no un hallazgo).
Hasta acá son transcripciones citadas por la parte que demanda, que armó el relato para sostener su tesis. Ninguna de las fuentes muestra que se hayan contrastado con los registros completos de la cuenta. OpenAI no respondió en el expediente a estas descripciones. Mientras eso no cambie, lo único que se puede afirmar es qué dice la demanda, no qué pasó en cada chat.
El abogado Paul Yetter, de Yetter Coleman, lo resumió así en un comunicado recogido por Bloomberg Law (traducimos): “Si un extraño le hiciera esto a un chico, habría indignación. Para OpenAI, es lo de siempre”.
¿Qué edad hay que tener para usar ChatGPT y qué dicen los términos de OpenAI?
Los términos de OpenAI dicen que quien tiene menos de 18 años necesita permiso de su padre, madre o tutor legal, y OpenAI indica que el mínimo para usar ChatGPT es 13 años. CNET cita la cláusula: “If you are under 18, you must have your parent or legal guardian’s permission to use the Services”.
Eso está documentado. Lo que se discute es cómo se aplica. Según Open Class Actions, que resume la demanda, el registro pide nombre y edad, y si el usuario declara 13 o más y toca “Continue”, la cuenta se abre, sin obligación de abrir los términos. En el cierre de Sora y sus implicancias profundizamos sobre esto.
- Configuración por defecto. La demanda alega que el uso de conversaciones para entrenamiento y la memoria vienen activados para menores, mientras que los clientes empresariales vienen con el entrenamiento desactivado.
- ChatGPT for Teens. Según la demanda, la versión que OpenAI presentó el 18 de agosto de 2026 permite que un padre vincule su cuenta para recibir alertas de seguridad, pero no suma consentimiento parental al registro ni cambia los términos ni esos valores por defecto.
- Respuesta en la corte. Al 13 de octubre, OpenAI no había respondido a estas descripciones en el expediente.
¿Qué reclama la demanda contra OpenAI y cómo se calcula en tokens?
La demanda contra OpenAI pide que cada chico de la clase reciba acciones de la empresa, o su equivalente en efectivo, “en proporción a la cantidad de tokens que cada chico aportó” a través de ChatGPT. Un token es la unidad con la que las empresas de IA miden el uso: según OpenAI, un chat de 75 palabras equivale a unos 100 tokens.
Un ejemplo hipotético, que no sale de la demanda: si un chico acumulara el equivalente a 1.000 chats de 75 palabras, serían unos 100.000 tokens. Cuántos tokens aportó cada uno y cuánto vale cada token son preguntas que el documento, según las fuentes, no responde. Tampoco fija un monto total.
El pedido incluye certificación de clase, declaraciones judiciales de que el método de consentimiento y los términos son inválidos para menores, enriquecimiento sin causa, restitución, devolución de ganancias y daños punitivos, según Open Class Actions. Bloomberg Law menciona una valuación de OpenAI de hasta USD 1,4 billones (1.4 trillion en la escala anglosajona).
La demanda usa un argumento retórico con contexto: a principios de este año, Sam Altman planteó un fondo de riqueza pública que repartiría ingresos de la IA entre la gente. “Esta demanda le da a OpenAI la chance de hacerlo, empezando por sus muchas víctimas menores”, dice el texto citado por CNET.
Repartir acciones entre chicos por tokens (sí, en serio) es un pedido que Bloomberg Law califica de inusual. Mi opinión: pone la discusión en cuánto vale el dato de un menor y no solo en si hubo consentimiento. Si un juez lo acepta, no lo sabemos.
¿Qué respondió OpenAI y qué se sabe de ChatGPT for Teens?
OpenAI rechazó la demanda en un comunicado citado por Bloomberg Law (traducimos): “Discrepamos fuertemente con esta demanda desacertada que apunta a OpenAI pese a las protecciones específicas por edad, líderes en la industria, que incorporamos a nuestro producto”. Agregó que el reclamo “arriesga empujar a los adolescentes hacia productos con menos salvaguardas”. Esto se conecta con lo que analizamos en pruebas de auditoría de código con ChatGPT.
La nota de CNET se publicó cuando la empresa todavía no había contestado, así que conviene leer ambas.
OpenAI también dijo que el 90% de los adolescentes que usan ChatGPT lo hace para aprender, informarse y desarrollar habilidades en una semana dada, y que pasan en promedio menos de 15 minutos. ¿Hay verificación independiente de esos números en las fuentes? Ninguna. Son datos de la propia empresa.
ChatGPT for Teens es la cuenta por defecto para adolescentes, con más controles parentales, incluidas alertas a los padres cuando el chico habla de suicidio o autolesiones, según Bloomberg Law. Es un producto de este verano: CNET lo ubica en agosto y la demanda, según Open Class Actions, el 18 de agosto de 2026.
Dos campanas distintas lo evaluaron. Common Sense Media lo calificó este mes de “riesgo inaceptable”: dijo que no avisó a los padres cuando los chicos hablaron de suicidio, autolesiones o trastornos alimentarios, y que muchas veces entregó respuestas de tarea hechas. OpenAI sostiene que avisa a los padres ante temas de “alto riesgo”.
Donna Rice Hughes, presidenta de Enough is Enough, le dijo a CNET que un chatbot que deja a una nena de 12 años subir fotos para que lo “puntúe” es “abusivo”. Pidió al Congreso de EE. UU. aprobar varios proyectos de seguridad infantil en IA, entre ellos la Youth AI Privacy Act, la CHATBOT Act y la Guard Act, que según CNET quedaron frenados tras salir de sus comisiones. Mirá también armar tu propio agente de IA.
Esta demanda es una más entre decenas contra OpenAI, algunas por suicidios y crisis de salud mental y otras por material con copyright. Más contexto en el nuevo chip propio de OpenAI.
¿Qué está confirmado y qué falta probar?
Confirmado por las fuentes
- La demanda se presentó el 13 de octubre de 2026 en el Distrito Norte de California (No. 3:26-cv-11781).
- Pide certificar una clase nacional y acciones o efectivo proporcional a tokens.
- Los términos de OpenAI exigen permiso parental a menores de 18.
- OpenAI rechazó el reclamo en un comunicado.
- Al 13 de octubre no había juez asignado ni respuesta de OpenAI en la corte.
No probado o sin datos
- Que OpenAI nunca verifique el permiso parental. Es una alegación sin respuesta judicial todavía.
- Que use datos de menores para entrenar, perfilar y retener. Es la tesis central y falta prueba.
- Que ChatGPT for Teens sea insuficiente. Lo dicen la demanda y Common Sense Media, y lo niega OpenAI.
- Que la clase se certifique y la teoría de contratos prospere. Nadie se pronunció.
- Efectos fuera de EE. UU. Las fuentes no dicen nada sobre Argentina.
¿Qué pueden hacer madres y padres hoy con ChatGPT?
Por ahora, nada que presentar: el caso está en etapa de demanda, sin clase certificada ni formulario de reclamo, y la clase propuesta es de personas en EE. UU. Lo que sí podés hacer es revisar el uso en tu casa, con estas ideas editoriales que no salen de la demanda.
- Revisá qué comparten tus hijos. La demanda menciona fotos, voz y datos de salud como los tipos de información más sensibles.
- Mirá la configuración de datos de la cuenta. Buscá las opciones de entrenamiento con conversaciones y de memoria (el nombre exacto del menú puede cambiar). Si la demanda tiene razón, en cuentas de menores vienen activadas.
- Charlalo con ellos. Que sepan que el bot no es un amigo ni un médico.
- Consultá InternetSafety101.org. Es la guía que Hughes recomendó a los padres, según CNET.
Criterio de verificación (propuesta editorial, no viene de las fuentes): para seguir el caso, buscá el número 3:26-cv-11781 en los registros judiciales federales de EE. UU. y fijate si hay juez asignado, si OpenAI contestó y si hay un pedido de certificación. Si una nota dice “ya podés reclamar” y no muestra nada de eso, desconfiá.
Errores comunes al leer esta noticia
- Tomar la demanda como condena. Es una acusación de una parte. OpenAI la rechaza y ningún juez resolvió.
- Creer que ya se puede reclamar plata. No hay clase certificada ni formulario, y cualquier sitio que te pida datos para “anotarte” merece sospecha.
- Dar por hecho que aplica en Argentina. La clase propuesta es de personas en EE. UU. y las fuentes no mencionan efectos acá. Si te preocupa un caso concreto, consultá un abogado.
- Quedarse con una sola campana. Citar solo a Common Sense Media o solo a OpenAI deja afuera la otra mitad del cuadro.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué demandaron a OpenAI por los datos de niños?
Una madre de Hawái y sus dos hijos de 12 y 16 años alegan que OpenAI usó datos de menores sin consentimiento parental válido para entrenar ChatGPT y armar perfiles. Presentaron la demanda el 13 de octubre de 2026 en California. OpenAI la rechaza.
¿Qué edad hay que tener para usar ChatGPT?
Según OpenAI, el mínimo es 13 años, y los menores de 18 necesitan permiso de su padre, madre o tutor. La demanda alega que el registro solo pide una edad de 13 o más y que OpenAI no verifica ese permiso.
¿ChatGPT usa las conversaciones de menores para entrenar sus modelos?
La demanda alega que sí, y que el uso para entrenamiento viene activado por defecto en cuentas de menores. OpenAI no respondió a esa descripción en la corte al 13 de octubre, y nada está probado.
¿Qué piden los demandantes en Jane Doe v. OpenAI Foundation?
Piden certificar una acción colectiva nacional y que cada chico reciba acciones de OpenAI, o su valor en efectivo, en proporción a los tokens que aportó. También piden declaraciones de que el método de consentimiento y los términos son inválidos para menores, y que no los obliga el arbitraje.
¿Qué es ChatGPT for Teens y cómo avisa a los padres?
ChatGPT for Teens es la cuenta por defecto de OpenAI para adolescentes, con más controles parentales, que se presentó este verano. Según Bloomberg Law, avisa a los padres cuando el chico habla de suicidio o autolesiones, y según la demanda el padre vincula su cuenta para recibir alertas.
Conclusión
Cambió el marco de la discusión: la demanda contra OpenAI no discute solo privacidad, plantea que un contrato con menores sin permiso parental real es nulo y que lo construido encima tiene dueños. Falta todo lo importante: juez, respuesta de OpenAI y decisión sobre la clase.
Qué hacer: si tenés hijos que usan ChatGPT, revisá la configuración de datos y hablá de qué comparten. Si seguís el caso, mirá el expediente 3:26-cv-11781 antes de creerle a cualquier titular. Y recordá que hoy hay alegaciones de un lado y una negativa del otro.
